miércoles, 20 de septiembre de 2023

COMO JUZGAS A TU HERMANO?

Buenos días amados hermanos de Reflexiones Cristianas, es un gusto saludarles y desearles que Dios nuestro Señor los ilumine con su gracia y que derrame grandes bendiciones a sus vidas.

Hoy estaremos reflexionando la palabra de Dios en el Libro de los Proverbios capítulo 18, versículo 17: Justo parece el primero que aboga por su causa, pero viene su adversario, y le descubre. Si este versículo lo leyéramos en el lenguaje actual diría más o menos así: El primero que presenta su causa parece tener la razón, hasta que llega su adversario y lo desmiente.

 Amados hermanos, cuando la palabra de Dios viene directamente a nosotros, es porque ella ha cobrado vida y sentimos que un escrito, un sermón o una predica es para nosotros porque ha tocado el fondo de nuestro corazón.

En nuestras iglesias y congregaciones encontramos muy a menudo, pleitos y diferencias entre hermanos, discordias y enojos a causa de algo que ha herido o maltratado a más de algún creyente, creando así un ambiente pesado y hostil entre hermanos.

El problema persiste cuando no reconocemos que hemos pecado contra nuestro hermano y más bien creemos tener la razón y nos encerramos en nuestra propia opinión y defendemos nuestra causa a cualquier precio. Dios en su inmensa sabiduría nos presenta este texto bíblico que estamos analizando y vemos que para ser justo e imparcial debemos escuchar siempre las dos partes que están en disputa.

 Jesucristo nuestro Señor nos enseña que nuestro juicio debe ser justo (Jn 7:24) No juzguéis según las apariencias, sino juzgad con justo juicio. Cuando escuchamos el primer lado de una disputa entre hermanos, a menudo pensamos que el primero en alegar su causa parece correcto, él es justo, y somos rápidos en ponernos de su lado contra el otro, pero cuando defendiendo su causa comparece el otro hermano el juicio es muy diferente.

Ahora podemos ver la situación desde otra óptica, el segundo compareciente desmiente al primero, que ha hecho una buena historia hasta creíble. Es este el juicio que Dios quiere que hagamos, un juicio con imparcialidad y justicia con misericordia y verdad; no como lo hace el mundo, por lo tanto amados hermanos este proverbio nos enseña la igualdad que debe existir entre hermanos aun cuando tengan diferencias, ambos tienen el derecho a ser escuchados.

Si este es el caso en tu iglesia o congregación y a ti te toca juzgar recuerda siempre este proverbio: Justo parece el primero que aboga por su causa, pero viene su adversario, y le descubre.

Seamos consecuentes con las enseñanzas de nuestro Señor y Salvador Jesucristo, seamos justos e imparciales, llenos de amor y misericordia por nuestros hermanos. Dios les bendiga.

Pastor

Eduardo J. Leiva Vargas

Managua, Nicaragua

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